POLEMICA LITERARIA SOBRE "HAY UN INSTANTE"
Viernes 26 de abril, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com

Amigos:

Jaime Vejarano Varona nos ha enviado sus anotaciones a una interesante polémica literaria en "Tertulia Payanesa" de hace algunas décadas, relacionado con el poema "Hay un instante" del Maestro Guillermo Valencia que distribuimos en la mañana de hoy. Jaime nos escribe, además, que "Este bellísimo poema fué objeto de análisis literario en LA TERTULIA PAYANESA.  Hé aquí la controversia cuya conclusión coincide con el texto transcrito, en lo que se refiere a "una morosa intensidad".
Te saludo cordialmente"

Cordialmente,

***

INTRESESANTE POLÉMICA LITERARIA EN  “LA TERTULIA PAYANESA”
Por
: Jaime Vejarano Varona
Popayan.

En cierta ocasión se suscitó dentro de La Tertulia Payanesa,  grupo parlatorio de gran tradición en nuestra Ciudad, una interesante polémica de orden literario relacionado con el poema “Hay un instante”, del  insigne  vate americano don Guillermo Valencia.

En algunas publicaciones antológicas aparece el primer cuarteto así:

“Hay un instante del crepúsculo -   en que las cosas brillan más.   fugaz momento palpitante    de una a morosa intensidad”.

Presenté mi duda sobre un inapropiado empleo en la expresión   “una amorosa”,  con dos argumentos:   Primero:   ”Se establecía un defecto gramatical llamado “Hiato” al encontrarse cacofónicamente repetida la vocal  “a “ entre dos palabras seguidas, algo probablemente en que no hubiese incurrido   quien proponía   “sacrificar un mundo . para   pulir un verso”.     Segundo:   el calificativo   “amorosa”   no lo consideraba apropiado para una “intensidad”,   siendo   “morosa” el más acertado.    Le decía:   ¡Qué puede tener de amorosa una intensidad!?

Pues bien, otro de los contertulios, no estoy seguro si el connotado poeta Ricardo León Rodríguez Arce (qdDg),  o el humanista y crítico literario Magister Hernán Torres, me argumentó conocer originalmente el poema con la palabra amorosa, escrita de puño y letra del autor. Infortunadamente unos momentos antes se había retirado de la reunión el ilustre doctor Álvaro Pío Valencia, hijo del Maestro, quien nos habría  podido dilucidar el tema.

Y se dijo también que se establecía una aparente contradicción al hablar de aquel  “fugaz momento”   y al mismo tiempo de su “morosa” intensidad.

Sobre este último aspecto terció en la discusión el doctor Julio César Perafán Fajardo, Presidente por entonces de la Academia de Historia del Cauca,   contándonos que a él le había asaltado alguna vez la misma duda y que para aclararla resolvió medir el lapso entre el inicio y el final de un crepúsculo.   A tal efecto dispuso una cámara fotográfica cronometrada para dispararse segundo a segundo.   Con tal experimento registró una duración de 12 segundos entre   la brillantez y el opacamiento del fenómeno celeste.   Luego Valencia sí pensó en tal duración.

Cada uno reforzó con varias aserciones su convicción personal sobre el tema, habiendo concluido yo, en que si en realidad el autor de Anarkos escribió amorosa, en lugar de morosa, ciertamente no “sacrificó el mundo para pulir el verso”, sino que incurrió en un gazapo literario, difícilmente atribuible al mejor orfebre del idioma que ha tenido nuestra Ciudad.

Y, así, con tan interesantes disquisiciones, intrascendentes e inocuas –si se quiere- pero espiritualmente gratificantes, transcurrían las tenidas de La Tertulia Payanesa.

Apostilla:    Como La Tertulia funcionaba en el local de la Academia de Historia, decíamos que de Día era ... .... Academia de La Historia y de noche Academia de La Lengua.                         

***

   Si desea descontinuar el recibo de estos artículos de la Red
 payanesa por favor informar a
mariopbe@gmail.com
 
     To receive no further e-mails, from Red payanesa, please
 reply to  mariopbe@gmail.com