SANTUARIO DE BELEN DE POPAYAN
Domingo 24 de febrero, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com

Amigos:

Otón Sánchez, (1891-1987), célebre carguero de los pasos de la
Semana Santa de Popayán durante 70 años consecutivos, en su libro
"Guía Histórica de Popayán, 1946" se refiere a la Capilla de Belén
en los términos que reproducimos hoy.

Cordialmente,

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GUIA HISTORICA DE POPAYAN
Capilla de Belén
Por: Otón Sánchez
Popayán 1946


El día 8 de septiembre de 1681, el obispo Cristóbal Bernardo de Quiroz, vestido de medio pontifical, con asistencia del clero y de numeroso concurso del pueblo, bendijo y colocó la primera piedra de la iglesia de Belén, en la pequeña eminencia que domina a Popayán, hacia el oriente.

El Santuario de Belén se debe a la devoción del artesano Juan Antonio de Velasco, hombre del pueblo, piadoso, que compró varios solares en la citada colina y ocurrió por las licencias necesarias al obispo Quiroz, que las otorgó el 25 de mayo de 1679 al Deán y Cabildo Eclesiástico que la dio el 26 del mismo mes y al gobernador civil que la concedió el 2 de julio siguiente.

«Una .vez edificada la iglesia comenzó a mejorar cada día más y más. Se hizo un sólido camarín en el que se colocó la imagen de la Virgen María sentada en una silla y con sombrero negro en la cabeza, el Niño Jesús en los brazos y el Patriarca San José al lado derecho, de pie y también con sombrero, en alusión al viaje de Nazaret a Belén. Más tarde para darle mayor cabida, se construyó una especie de crucero que viene a formar dos capillas adyacentes en las cuales se colocaron, en la una el. Calvario y una imagen de Santa Gertrudis y en la otra, el Santo Ecce-Homo, estatua a la cual el pueblo de Popayán le tiene una gran devoción y que es considerada como la más milagrosa de las muchas de la ciudad » .

«La capilla del Santo Ecce Homo, fue costeada por don Juan Beltrán de la Torre y posteriormente mejorada y alhajada por el doctor José Prieto de Tovar; Deán de la Catedral, y por su hermano don Matías que también era sacerdote.-A.0.»

«En la capilla del Santo Ecce-Homo -dice el Presbítero Bueno,- había un altar de pésimo gusto, pero la piedad de las señoras Asunción y María Ignacia Castro, lo hizo de lienzo, pintado al óleo por el señor Santiago Rojas, y allí estaba colocada la santa imagen en esta capilla desde el año de 1787.

A solicitud del Capellán de Belén, señor doctor Juan Nepomuceno de Velasco, el altar del Santo Ecce-Homo fue declarado perpetuamente privilegiado por el Santo Padre Pio IX.

Delante de la iglesia se yergue la cruz de Piedra con las siguientes leyendas: • Al lado norte: Una Ave María a la Madre de Misericordia para que no sea total la ruina de Popayán. Al sur: Un Padre Nuestro a San José para que nos consiga buena muerte. Al occidente: Un Padre Nuestro a Jesús para que nos libre del comején. Al oriente: Un Ave María a Santa Bárbara para que nos defienda de los rayos. Año 1789.

.- La imagen del Santo Ecce-Homo sale preciosamente arreglada e iluminada durante las procesiones de Semana Santa.  En el año de 1944 fueron enchapadas en carey a estilo de las del Sepulcro. El carey lo mandó de Buenaventura Laurentino  López T .y el gasto general fue hecho por los cargueros de la imagen. Por el año de 1890 el Ilustrísimo señor Obispo Bermúdez solicitó los servicios del arquitecto Adolfo Dueñas para que revisara el templo de Belén con el fin de hacerle las reparaciones necesarias.. El señor Dueñas, informó que todo estaba bien respecto del edificio pero que «corría peligro que el Amo Ecce- Homo se perdiera porque el comején lo había invadido y que era necesario envenenarlo para salvarlo, pero que para hacerlo necesitaba orden, por escrito, del señor Obispo. El señor Bermúez dio la orden y el Amo fue envenenado.

Pocos días  después, al saberse en la ciudad que el Amo había sido envenenado, una señora  cuyo nombre no consignamos aquí, reunió buen numero de compañeras y apedrearon la casa del sacrílego arquitecto, por haber tenido la osadía de envenenar a! Amo.

Años mas tarde el Ilustrísimo señor Caicedo solicitó los servicios del maestro Pedro Campo, para que de nuevo envenenara la imagen del Amo Ecce-Homo, y el maestro le contestó «Yo lo hago, con mucho gusto, mi Ilustrísimo señor, pero da orden por escrito, me consigue unos alguaciles y me deja hacer el trabajo de noche ».  Como en este tiempo no se conseguía un veneno especial para esta clase de trabajos,  nos ha manifestado el maestro Campo, que se preparaba uno bajo la siguiente formula: Acido fenico. Cabezas de fósforos de palo y cebadilla en partes iguales. La cebadilla se conseguía la tienda de Las Chiveras, única parte donde se vendía este articulo .

La capilla que existe hoy en Belén fue edificada después del año de 1885, porque el terremoto de ese año destruyó la antigua.

El inolvidable don Antonio García tomó a su cargo el arreglo y ornamentación de los quingos de Belén en el año 1907 y a él se debe la existencia de la bellísima arboleda que forma uno de los mejores paseos de la ciudad. El concejo municipal está en mora en la colocación de una lápida pero al menos que señale el lugar donde vivió don Antonio, amigo del ornato de la ciudad, gran educador y maestro de varias generaciones.

En la iglesia de Belén se conserva una reliquia de Santa Rosa de Lima que el Arzobispo Goyeneche obsequió en dicha ciudad de Lima al Pbro. doctor Manuel María. Alaix, cuando estuvo en esa ciudad desterrado en 1854 por asuntos políticos.

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