SANTANDER DE QUILICHAO
Sábado 20 de julio, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

Amigos:

Alfonso J. Luna Geller, periodista, Director del diario Proclama del Cauca, con sede en la ciudad de Santander de Quilichao, Cauca, ha escrito en su editorial del viernes 19 de julio, una detallada e interesante historia de los 258 años de vida político-Administrativa (1755- julio 16, 2013) de la mencionada ciudad.

Cordialmente,

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Santander de Quilichao ¿470 o  258 años?
Por: Alfonso J. Luna Geller
Director de Proclama del Cauca
Editorial. Proclama del Cauca
Santander de Quilichao. Cauca
Viernes 19 de julio, 2013


Santander de Quilichao alcanzó su mayoría de edad sin conocer a ciencia cierta cuándo fue que nació, eventualidad esta que ha motivado no pocos debates entre quienes intentan desentrañar su historia. Su vida como organismo social pasó desapercibida hasta mediados del siglo XVIII, cuando los señores feudales (Sandovales primero, Arboledas, de Popayán, después), dueños de los reales minas (Quinamayó, Santa María, San Bernabé, Cerrogordo, El Palmar, La Lomita, La Culebra, La Toma, El Canalón…) de consuno con las autoridades realistas de Caloto, se enzarzaron en espinosas controversias con los habitantes del llano cuando a éstos se les ocurrió exigir autonomía para ordenar sus vidas y desarrollo social para las cuadrillas de negros esclavos y mestizos que iban poblando el área en búsqueda de su famosa riqueza (los autóctonos pobladores la habían bautizado Quilichao: “Tierra de Oro”). Por estos litigios fue que este llano comenzó a aparecer en los anales de la Real Audiencia de Santa Fe y en las Cortes españolas, además, porque iba tomando fisonomía de población fija, tanto, que ya había adquirido el derecho de parroquia, pasando, por ello, a denominarse San Antonio de Quilichao.

Hay quienes sostienen que antes de todo eso, hace 470 años, don Sebastián de Belalcázar, gobernador de la provincia de Popayán, en sus andanzas, descendió de la meseta de Popayán buscando el valle del río Cauca y llegó a este llano asignándole, en 1543, el nombre de Jamaica de los Quilichaos. Sobre esta presunta fundación hay quienes sustentan que se trata de una interpretación histórica hipotética.

212 años después de la trajinada visita de Belalcázar, el 16 de julio de 1755, el virrey Solís declara a San Antonio de Quilichao como “Villa”, lo que desató la furia de la burocracia pro-realista de Caloto y Popayán, a tal punto que, acusando a los pobladores de rebeldía (“gente forajida y sin caudal ni hacienda alguna”), imploraron al virrey español “se digne extinguir enteramente la citada población de Quilichao reduciendo a los que la forman… bajo las más graves y rigurosas penas… expidiendo las reales cédulas u órdenes que sean del soberano agrado de Vuestra Majestad, de cuya invariable justificación así lo espera el suplicante”. Esto condujo a que casi siete años después los “postrados humildes y reverentes, besando las reales plantas de Vuestra Majestad, sus amantes, fieles y leales vasallos” obtuvieran del virrey Pedro Mesía de la Cerda la revocatoria del título de “Villa” el 11 de enero de 1762 y que el territorio de Quilichao volviera a reintegrarse en la jurisdicción de Caloto.

Entonces, Santander de Quilichao no tenía una fecha clásica o conmemorativa de su institucionalidad, hasta que en el año 2006 Carlos Julio Bonilla Soto, siendo alcalde, le propuso al Concejo Municipal que declarara ese 16 de julio de 1755, cuando a Quilichao le fue otorgado el título Villa, como “día de celebración y exultación, con regocijo y elogio, la fecha del natalicio para Santander de Quilichao…”, lo cual se oficializó a través del Acuerdo No. 05 de 2006. Por esto, Quilichao celebró el pasado martes 16 de julio, sus 258 años de vida político-administrativa.

Claro está que Quilichao ha tenido otras fechas notables… Por ejemplo: el 21 de julio de 1827, con autorización del vicepresidente de la República, general Francisco de Paula Santander, y por expresa solicitud de las autoridades locales, se produjo el cambio de nombre por el de Santander de Quilichao, fecha considerada como la de expedición de su partida de bautizo en homenaje al Padre Civil de la República, siendo aún Caloto su cabecera municipal. Más trascendental, creo yo, es la del 24 de septiembre de 1840 cuando la Cámara Provincial de Popayán hace el reconocimiento jurídico a la municipalidad de Santander de Quilichao mediante Ordenanza, pues es el momento en que adquiere definitivamente su autonomía administrativa al establecerse el primer Concejo Comunal del Distrito Parroquial de Quilichao. Nueve años después se expide la Ley 61 del 24 de mayo de 1849, la cual creó el Cantón de Santander con capital Quilichao. En estas circunstancias, en 1857, el Estado del Cauca es dividido en 14 provincias y Santander de Quilichao pasa a ser la capital de la provincia de Caloto. Finalmente, la Constitución de Rionegro, en 1863, establece un nuevo orden político y el Cauca se divide en 16 municipios, siendo Santander de Quilichao uno de ellos.

Finalizando el siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX, en un ejemplar proceder cívico, las familias quilichagueñas se entregan a edificar el esplendor que caracterizó a esta población, como si la contribución patriótica para alcanzar el desarrollo y la calidad de vida sin exclusiones fuera la identidad de cada quilichagueño. Se construyeron entonces, los templos parroquiales, los parques Bolívar, Santander y Morales Duque, el acueducto municipal, se sembró el famoso árbol que le confirió el título de Ciudad de los Samanes, se inauguró la energía eléctrica, también se levantó la Casa Consistorial, escuelas, los colegios Instituto Técnico y Fernández Guerra, la plaza de mercado, se trajo el Ferrocarril del Pacífico, se construyeron los puentes urbanos y el alcantarillado, la Central Hidroeléctrica de Mondomo, se creó el Cuerpo de Bomberos Voluntarios y se edificó el teatro Paz, el Hospital Francisco de Paula Santander y la Clínica Barney, se pavimentaron las calles, se les asignó su nomenclatura y hasta se hizo piscina pública que fue la delicia de todos los lugareños y visitantes. Fueron como 50 años de frenética demostración de los más nobles ideales de aquella raza.

Pero llegaron las décadas finales del siglo pasado y con ellas, la politiquería, que eliminó el civismo y la libertad de pensamiento; el narcotráfico, como medio para conseguir dinero rápido y vía para construir proyectos de muerte, degradación humana en el consumo de las drogas; entró la guerrilla y las autodefensas al casco urbano y también se asesinó al sacerdote indígena Álvaro Ulcué Chocué; Quilichao perdió la Hidroeléctrica de Mondomo porque se le entregó a Cedelca y el acueducto a Empocauca, se retiró el ferrocarril, se acabó la Clínica Barney y se invadieron los espacios públicos… se frenó en seco la “evolución de un pueblo con espíritu cívico ancestral”.

El caos había que detenerlo con la llegada del nuevo milenio, entonces, se reorientó el rumbo de Quilichao, se construyó el nuevo megacolegio Fernández Guerra, se modernizaron las instituciones educativas, se construyó el centro comercial La Estación, el Hogar Múltiple del ICBF, el Frigorífico Quilichao, se entregaron proyectos de vivienda de interés social, se legalizaron y adecuaron los asentamientos humanos irregulares, se construyó y se reconstruyó la Casa de Justicia, se construyó el estadio de atletismo y Santander de Quilichao fue sede de Juegos Nacionales, se había construido el polideportivo Los Guásimos y llegaron escenarios deportivos a muchos barrios, se adecuó el parque lineal a lo largo del río Quilichao en su paso por la ciudad, se mejoraron vías rurales y urbanas, se optimizó el acueducto municipal a partir del río Mondomo, se adecuaron con techos y se modernizaron las galerías, incluyendo la de Mondomo; se entregaron los acueductos rurales, se construyó la nueva estación de Policía y nuevos sistemas de seguridad pública como las cámaras, la carrera 13 se transformó en vía de doble calzada pues se desvió el tráfico de vehículos pesados por la variante de la panamericana, se instalaron semáforos en los principales cruces viales urbanos, se planificó la ciudad futura y se impulsó la obra de convertir a Santander de Quilichao en Ciudad-Región… Todo un impulso cívico rescatado que llegó hasta diciembre de 2011, fecha en que comienza una nueva etapa histórica para esta comarca…

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