PANTANO DE VARGAS.
Jueves 25 de julio, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

Amigos:

El general Simón Bolívar salió para Jamaica en los momentos más dolorosos por los que atravesaba la Nueva Granada y se embarcó de Cartagena para Jamaica en mayo de 1815 y luego permaneció en Venezuela los años siguientes. El 15 de agosto de 1818 Bolívar en Angostura dijo: "El día de la América ha llegado, y ningún poder humano puede retardar el curso de la naturaleza guiado por la mano de la Providencia. Reunid vuestros esfuerzos a los de vuestros hermanos: Venezuela conmigo marcha a libertaros, como vosotros conmigo en los años pasados libertasteis a Venezuela".  Cuatro días después Bolívar escribía al general José Antonio Páez anunciándole que iba a emprender la campaña de la liberación de los neogranadinos y ya había designado al general  Francisco de Paula Santander y situado en Casanare, con numeroso parque y elementos de guerra y con instrucciones de "crear cuanta infantería sea posible, disciplinarla e instruirla de modo que el cuerpo que usted dirige sea la vanguardia no inferior a los demás ... ".

Los siguientes párrafos son entresacados de la  Historia de Colombia de Henao y Arrubla.

Cuando el General español José María  Barreiro llegó a los llanos y tomó a Pore,  tenia su ejército  más de 2.000 hombres disciplinados y bien armados, Santander se propuso hostilizarlo sin empeñar combate formal. El 23 de mayo de 1819,  Bolívar reunió a los jefes principales en las márgenes del Apure y les expuso su plan  para liberar la Nueva Granada y al día siguiente se inició la marcha libertadora. El ejército tenia cuatro batallones, entre ellos la Legión británica, con un total  de 1.300 hombres. Además de Santander participaban en la dirección del ejército los Generales venezolanos Carlos Soublette y  José Antonio Anzoátegui, y para la Legión Británica el coronel irlandés Jaime Rook (1770-1819).

El 12 de junio Bolívar se reunió con Santander en Tame y encontró un ejército en recuperación de las duras jornadas de los días anteriores. El 22 de junio comenzó el penoso ascenso de los Andes, cruzado por el páramo de Pisba.

El 27 de junio la vanguardia libertadora venció la posición formidable española de Paya y Bolívar, desde allí, dirigió una proclama a los neogranadinos anunciándoles que marchaban hacia la liberación..El 6 julio llegaron a Socha y en pocos días Bolívar remonta la caballería, reúne el parque y restablece el ejército.

Sámano estaba situado con sus 1.600 hombres en Sogamoso y los demás acampaban a la salida de la cordillera Oriental. Lo sorprendió la presencia de las tropas enemigas y se movió hacia Corrales y Gámeza y pasó el rio. Pero repasó al ver que los patriotas lo iban atacar, situándose en una fuerte posición de la peña de Tópaga, dominando el puente y el paso del rio. Luego se movió a una mejor posición en Los Molinos de Tópoga. Los patriotas después de un reñido combate de 8 horas, acamparon en Gámeza. Bolívar en rápida marcha atravesó el rio Chicamocha y se presentó en el valle de Cerinza, obligando a su enemigo a dejar la peña de Tópaga y situarse en los Molinos de Bonza, cercano a Tunja y cubriendo el camino a Santa Fe. Los realistas lograron una situación muy ventajosa.

El 20 de julio los patriotas avanzaron por las llanuras de Bonza y se presentaron al frente del Barreiro, pero estos no abandonaron sus posiciones. En estas circunstancias, la Legión Británica se unió al ejército patriota y los realistas no se prestaron a una batalla. En vista de esto los patriotas, el 25 de julio, siguieron por el camino de Salitre a Paipa, tratando de forzar a su enemigo a dejar sus posiciones o combatir en terreno menos ventajoso.

Al medio día, cuando los patriotas desfilaban por el Pantano de Vargas, un valle angosto de kilometro y medio y cerca de 4 kilómetros de largo, los realistas se habían movido y coronado las alturas del frente. Desde estas alturas Barreiro quiso aniquilar a los patriotas, con todo su ejército.

Los patriotas ocuparon una posición sumamente desventajosa, Su flanco derecho lo protegía el pantano, y el General Santander, para mejorarlas subió con su división a las alturas y dominó el flanco izquierdo del ejército. La victoria favorecía a los españoles. Bolívar reunió sus tropas desordenadas y ordenó al coronel Rook para que desalojase el enemigo de las alturas, acción que fue lograda.

Barreiro con un ataque desesperado e intrépido se apoderó de las alturas y los patriotas sufrieron un fuego horroroso por todas partes. Parecía el triunfo de los realistas y la pérdida total del ejército libertador. Bolívar que presenciaba el desastre, le gritó a Juan José Rondón, jefe de un escuadrón llanero: ¡Coronel, salve usted la patria!. El jefe llanero dio una de las más esplendidas cargas de caballería, movió con furia sus jinetes, al revolver una colina se encontró con los escuadrones enemigos que avanzaban en columna rodeando el pantano. Cayó sobre ellos, arrolló una y otra fila causándoles gran mortalidad, y precipitándolos en el pantano y obligando a los restantes aterrados a volver caras y a huir con toda precipitación. Simultáneamente el Teniente Coronel Lucas Carvajal, cargó con éxito sobre los realistas por el camino principal. La infantería imitó a Rondón. Los españoles no pudieron ya resistir la impetuosidad de aquel ataque combinado, se retiraron al extremo occidental del pantano y con la llegada de la noche se terminó el sangriento combate que por dos veces estuvo casi aniquilado el ejército patriótico.

Barreiro perdió 500 hombres y Bolívar 104. Los patriotas tomaron muchos prisioneros, elementos de guerra. Desafortunadamente el Coronel Rook, durante la lucha, una bala le rompió el brazo, se le amputó, pero después murió. Resultó herido el capitán Daniel Florencio O'Leary, (1802-1854), edecán más tarde del Libertador e historiador.

Después de la batalla, Barreiro se situó en Paipa, abandonándolo precipitadamente y se situó en una altura dominando el camino de Tunja. Bolívar ocupó sus posiciones de los corrales de Bonza, empezó a aumentar su ejército y ordenarlo, y continuó su marcha hacia Tunja, que la liberó a las once de la mañana del 5 de agosto, 1819.

En la actualidad, en el Pantano de Vargas se ha construido un Monumento a los 14 lanceros, que mide 10 metros de largo (330 pies), 40 de alto (131 p), erigido por Rodrigo Arenas Betancour en 1970. También es visitado Cerro Bolívar desde donde el Libertador dirigió la Batalla y Piedra Hueca, una roca grande con una cueva donde se supone que Bolívar oró por la victoria. Casa de las seis ventanas, edificación de adobe en donde el general José María Barreiro tenia su cuartel general. Casa Museo de la Libertad, en donde se muestran armamentos y objetos de la batalla.

Referencia: Adaptación del texto respectivo de la Historia de Colombia por Jesús María Henao, Genaro Arrubla.

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