PROGRAMA PARA LA ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN ESCOLAR- PANES.
Martes 10 de diciembre, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja


Amigos:

Uno de los proyectos bandera en el Departamento del Cauca, Colombia, es el Programa para la Alimentación y Nutrición Escolar - PANES.  El Boletín de Prensa del departamento Cauca, anuncia que 85.000 niños se benefician de este programa. Como informa su Coordinador Néstor Raúl Basto, en la entrevista que transcribimos, este valioso programa se inició en el año 2004.

Cordialmente,

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ENTREVISTA A NÉSTOR RAÚL BASTO,
COORDINADOR DE PANES
Alimentación escolar Sustentable en América Latina
PANES - COLOMBIA.

 

El departamento del Cauca se encuentra localizado en el sur occidente de Colombia; se caracteriza por estar en una de las regiones más quebradas del país pues es en su territorio donde la Cordillera de los Andes forma el Macizo Colombiano para dar origen a las cordilleras central y occidental. Su economía se fundamenta en la producción agrícola, especialmente en los cultivos de: caña de azúcar, caña panelera, café, papa, maíz, yuca, frijol, tomate, mora y espárragos; igualmente, este departamento cuenta con una de las reservas forestales más grandes del país ubicada en el área correspondiente al litoral Pacifico. 

Debido a que el renglón económico predominante de esta región corresponde al sector agropecuario, podemos deducir que la mayor parte de la población está ubicada en zonas rurales. De la misma manera, ésta está compuesta en su mayor parte por población blanca, afrocolombiana e indígena. 

A causa de diferentes situaciones, en el año 2000 este departamento se acogió a la ley 550, por medio de la cual declaró su estado de quiebra económica. Bajo estas condiciones, el departamento se veía obligado a destinar la mayor parte de su presupuesto al pago de la deuda, teniendo que dejar aplazados los proyectos de inversión social y de infraestructura. 

Igualmente se estaban presentando dos fenómenos preocupantes en la región: por una parte se encontraba el aumento de las migraciones de la población rural hacia las áreas urbanas. Ahora bien, en Colombia, a causa de las difíciles condiciones de seguridad en el campo generadas por el conflicto armado, el fenómeno de la migración es una constante, sin embargo en este caso se estaba sumando como causal de ella el deseo que tenían los jóvenes por acceder a carreras tradicionales como medicina o abogacía y el creciente sentimiento de menosprecio por las actividades agrícolas. Además, el otro fenómeno que estaba agravando las condiciones de la vida en el campo era el hecho de que en las zonas rurales la deserción escolar había aumentado notablemente, la causa expuesta por los afectados se fundamentaba en que los costos de enviar a los niños a la escuela eran muy altos (transporte, alimentación, útiles escolares, etc.) y los beneficios que obtenían los muchachos en la escuela eran muy pocos, pues sus padres no veían la utilidad practica de la educación recibida. 

En vista de esto, era urgente la necesidad de crear un plan de acción que rescatara los valores de la tierra e incentivara a la población, especialmente la juvenil, a quedarse en sus zonas de origen trabajando en el área agrícola. Sin embargo, debido al estado de quiebra del departamento, el margen de acción económica gubernamental para poner en marcha cualquier iniciativa era bastante estrecho. 

No obstante, revisando los estatutos de asignación de recursos para los programas escolares, encontraron que se debía asignar parte de este presupuesto como subsidio de alimentación escolar. Es a partir de ese artículo que surgió el Plan de Alimentación y Nutrición Escolar (PANES). 

PANES tiene su inicio en el año 2004 y su objetivo ha sido implementar proyectos sociales agropecuarios sostenibles en las instituciones educativas públicas del departamento del Cauca; con dichos proyectos se pretende mejorar la calidad y la cantidad de los alimentos suministrados en los restaurantes escolares destinando las cosechas de las huertas y fincas a tal fin.  

La metodología de implementación del programa se ha fundamentado en el trabajo participativo, donde la población estudiantil es la principal ejecutora bajo la supervisión del personal técnico vinculado al programa y los profesores del área técnica de cada institución. 

Con el desarrollo de esta metodología se ha logrado crear un sentido de pertenencia en los estudiantes por su institución además se promueve la cultura de la sostenibilidad y la seguridad alimentaria. 

La idea de implementar huertas escolares surgió a partir de pequeños proyectos que se habían generado de manera autónoma en algunas escuelas de la región, sin embargo estos no habían prosperado satisfactoriamente por falta de orden y coordinación a la hora de ponerlos en marcha. Es así como, a partir de estas experiencias salió a relucir el hecho de que la mayor parte de las escuelas contaban con un terreno que podía ser utilizado para la siembra a pequeña escala y al mismo tiempo, por ser esta una zona prominentemente agrícola, el capital humano tenia conocimientos valiosos que aportar al proyecto. 

En el momento de su nacimiento el Plan de Alimentación y Nutrición Escolar cobijó las escuelas y colegios de 27 municipios del departamento del Cauca atendiendo un total de 50.601 estudiantes. Como explica el señor Néstor Raúl Basto, coordinador del programa PANES, en la gobernación del Cauca, en un comienzo lo más difícil fue lograr que los padres se comprometieran a enviar a los niños al colegio todos los días para que de esta forma participaran en el plan. Uno de los argumentos más llamativos fue el hecho de que cada escuela se comprometió a garantizar la alimentación de los muchachos durante la jornada académica, lo que representaba unas onces y un almuerzo para cada estudiante, auxilio que resultaba de mucho beneficio para las familias. 

Para poder cumplir con este compromiso, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) aportó parte de los alimentos necesarios para este plan, los otros recursos se lograron a través de las asignaciones estatales al plan de educación de cada municipio. 

Al comenzar la época escolar los estudiantes empezaron a asistir a sus clases creyendo que el plan consistía solamente en la asistencia alimentaria proporcionada por la institución, sin embargo se sorprendieron cuando encontraron que en su pensum académico estaban incluidas materias relacionadas con el trabajo agrícola. Es de notar que la intención del programa no es que los jóvenes vayan al colegio a trabajar en la huertas, sino que este trabajo sea parte de su educación académica, así el trabajo en la huerta está al mismo nivel de clases tradicionales como matemáticas, español, ciencias naturales etc. 

Como comenta Néstor Raúl Basto desde el comienzo el programa tuvo gran acogida primero porque el auxilio alimentario era de gran ayuda para las familias, segundo, porque los jóvenes empezaron a ver un uso práctico para sus conocimientos sobre agricultura y cuidados del campo pues tenían que aplicarlos constantemente en su trabajo de la huerta. Por otro lado, los maestros de las clases tradicionales incluyeron la huerta en los ejercicios regulares de sus respectivas áreas; así pues, el profesor de matemáticas enseñaba la medición de áreas de manera práctica en el campo; la profesora de inglés incluía como parte del vocabulario los nombres de las plantas, los insectos y las herramientas presentes en la huerta, etc. De esta manera, tanto los padres como los estudiantes notaron las aplicaciones prácticas de los conocimientos tradicionales que los estudiantes adquirían en las aulas. 

Por otra parte, el programa de las huertas escolares enfocó su producción hacia productos de consumo de primera calidad, de alta demanda de consumo y de bajos costos de producción, es así como en las huertas se cultivaban hortalizas de diferentes variedades pero el avance más importante fue la especialización en los cultivos de Quinua y Gandul. 

A partir de estos productos las escuelas han desarrollado una harina de alto contenido nutricional con la cual se elaboran múltiples recetas que permiten obtener menús diversificados y altamente nutritivos. 

Hasta el momento, el programa ha logrado una tasa de aceptación muy alta entre la población, esto puede medirse en el hecho de que en la actualidad el programa ha vinculado a 108 instituciones educativas, dando una atención a 70.000 estudiantes. De la misma manera, se han vinculado al programa de manera creciente las escuelas indígenas de la región. Otro indicador del éxito del programa es que en la actualidad se están produciendo 500 toneladas de alimentos destinadas a los comedores escolares, las cuales representan una asignación de dos comidas diarias para cada niño miembro del programa.; y tal vez el indicador más representativo del éxito del programa es el hecho de que la población, por medio de la participación política, ha logrado que el gobierno local incluya al programa PANES en el plan de desarrollo del departamento, logrando de esta manera una asignación de recursos por parte del departamento. 

Así mismo, se ha logrado llamar la atención de diferentes organismos internacionales que buscan apoyar este tipo de programas, es así como el programa PANES ha logrado la vinculación participativa de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) por medio del programa de la Fundación Panamericana para el Desarrollo, FUPAD. De la misma manera este programa ha sido ejemplo operativo para la reproducción del mismo en otros departamentos del país. 

Por último, para Néstor Raúl Basto el reto más importante que enfrentó el programa en sus inicios fue lograr la aceptación y la participación de la comunidad en el desarrollo de éste, sin embargo, ese reto ha sido superado con creces. Ahora, lo que resta es lograr que el programa siga creciendo para llegar a la meta de una cobertura del 100% de las escuelas del departamento. 

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