LOS REYES MAGOS.
Viernes 20 de diciembre, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

Amigos:

En nuestro articulo "Los Reyes Magos" del 2009, señalábamos que los restos de los tres Reyes Magos se conservaban en la Iglesia de Colonia, Alemania en un cofre de oro y plata que representa una basílica romana. La fotografía muestra el cofre.

Cordialmente,

***

LOS REYES MAGOS.
Enviado por jorgemarin 1
monografias.com


En cuanto a la figura de los Magos, existen distintas versiones. La Biblia menciona la visita de los Magos de Oriente (San Mateo, 2–2) sin hacer alusión a su número y la Iglesia del siglo I lo relaciona como hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban su  conocimiento de hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios.

La adoración de los Reyes Magos ha sido una de las más celebradas por la iconografía religiosa hasta el Siglo XVII; en el que muestra una importante evolución.

En un principio, tuvieron el carácter de magos y su vestimenta eran tocados con el gorro frigio de los sacerdotes–astrólogos del dios persa Mitra. Como la astrología estaba prohibida, la Iglesia consideró a sus figuras como de duda reputación.

Quinto Septimio Florencio Tertuliano (c. 160-220) fue el primero en hacer una afirmación oportuna: Nam et Magos reges habuit fore Oriens, esto es, "se ha sostenido que los magos eran reyes de Oriente", apoyándose en un versículo de los salmos (Sal 72,10), el cual se tomó como otra profecía más.

Gracias a Orígenes y Tertuliano, la cristiandad se encontró con tres reyes, que hacía referencia a los presentes otorgados al niño Jesús, y se los denominó "Reyes Magos". Luego se les cambió la vestimenta: en lugar del gorro frigio se les colocó coronas reales a la usanza latina.

Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltazar fueron incorporados a partir del Siglo XIII, mediante un poema aparecido en España, titulado El auto de los Reyes Magos. Este poema toma la denominación de "auto" por ser el primero en su género, anónimo y propio del teatro religioso primitivo del medioevo, aparecido en lengua romance. También, el Martirologio menciona a San Gaspar el primero de Enero, San Melchor el día seis y San Baltasar el once (Acta SS., I, 8, 323, 664). Los sirios tienen a Larvandad, Hormisdas, Gushnasaph, etc.; los armenios Kagba, Badadilma, etc. (Cf. Acta Sanctorum, May, I, 1780), entre otros.

En un principio, los Reyes Magos eran de raza blanca, pero a partir del Siglo XVI, en todas las representaciones se le adjudicó a Baltasar la raza negra. Las nuevas necesidades ecuménicas "llevaron a implantar un simbolismo inédito, identificando a los tres magos con los tres hijos de Noé –Sem, Cam y Jafet– que, según el Antiguo Testamento, representaban las tres partes del mundo y las tres razas humanas que lo poblaban, según se creía en esos días. De este modo, Melchor, el anciano de cabello y barba canos, pasó a simbolizar a los herederos de Jafet, eso es los europeos y ofreció al Niño divino el noble oro; Gaspar, rubio y lampiño, representaría a los semitas de Asia y su don era el preciado incienso; Baltasar, negro y barbudo personificaría a los hijos de Cam, los africanos, participando en la adoración universal con su entrega de mirra." (Rodríguez, 1997:55).

Dentro del camino del "niño divino", la figura de los Magos, emisarios de Zoroastro, representa la encarnación de lo sagrado en cada hombre y el rol del Mago hace que se pueda cumplir con este camino en un "nivel consciente". Los Magos utilizaron en su advenimiento los poderes naturales representados en tres elementos, que simbolizan los estados por los cuales debe transitar el maestro Jesús a lo largo de su peregrinación como Salvador. El incienso simboliza la purificación de las almas y el poder de curación espiritual. La mirra, la iluminación que es el estado conectivo del creador y el maestro. El oro se lo encuentra asociado con la "imagen de la luz solar y a la  inteligencia divina", es decir, con la Epifanía. Epifanía significa "manifestación", porque Dios se había revelado en la presencia de los "Magos".

También se ha identificado a los Reyes Magos como representantes de la Santísima Trinidad, para lo cual, sus obsequios representaban: "el oro provenía del Padre glorioso; la mirra –usada como ungüento funerario desde la Antigüedad y, por tanto, asociada con la muerte y resurrección–, del Hijo; y el incienso –elemento purificador esencial en todo ritual–, del Espíritu Santo." (Rodríguez, 1997:57).

Los astrólogos modernos, basándose en que la "Estrella de Belén" fuera la triple conjunción de la Tierra con los planetas Júpiter y Saturno, estando el sol pasando en Piscis, interpretan los presentes del siguiente modo: "oro por el Sol (reyes), incienso por Júpiter (religión, dios supremo) y mirra por Saturno (regente de la muerte), los tres planetas mayores del stellium característicos del niño, añadiendo que en astrología clásica, Jesús sería un tipo Piscis muy claro (se propagó el símbolo a comienzos del Cristianismo), pues el stellium está en el Signo". (Rodríguez, 1997:57).

Los Magos escucharon en sueños que no volviesen a Herodes y "volvieron a su país por otro camino" (Mt 2,12). Ese camino pudo haber sido por el Jordán, de tal manera que eludiese Jerusalén y Jericó; o un rodeo hacia el sur a través de Berseba, al este del camino principal (ahora la ruta de la Meca) en el territorio de Moab y allende el Mar Muerto. Se dice que después de su retorno a su patria los Magos fueron bautizados por Santo Tomás y trabajaron mucho para la propagación de la fe en Cristo. Los magos ya como Sinus Presbyteri Orientes, de dedicación a la evangelización hasta su muerte. Sus restos se localizaron en Saba y se ordenó su traslado a Costantinopla.

 Otra leyenda le atribuye que las reliquias de los Reyes Magos se encontraban en la Iglesia de San Eustorgio. En 1164, Federico Barbarroja saqueó Milán y el arzobispo Raynaud Dassel, de Colonia, robó las reliquias y fueron depositadas en un sarcófago de oro y plata, y en su honor, en el Siglo XIII, fue construida la Catedral dedicada a los "Tres Reyes de Colonia".

La historia posterior es narrada por un escritor ariano, no antes del siglo VI, cuya obra está impresa como Opus imperfectum in Mattheum, entre los escritos de San Juan Crisóstomo (P. G. LVI, 644). Este autor admite que lo ha descrito a partir del apócrifo Libro de Seth, y es claramente legendario.

 ***

   Si desea descontinuar el recibo de estos artículos de la Red
 payanesa por favor informar a
mariopbe@gmail.com
 
     To receive no further e-mails, from Red payanesa, please
 reply to   mariopbe@gmail.com