LA CUPULA DE LA CATEDRAL DE POPAYAN
Lunes 15 de abril, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com

Amigos:

Juan Andrés Jaramillo Salazar, poeta, escritor caucano nacido en Popayán, ha
tenido la deferencia de enviarnos el articulo que reproducimos en el día de hoy,
sobre la Cúpula de la Catedral de Popayán. Nuestros agradecimientos para Juan
Andrés.

Cordialmente,

***

LA CUPULA DE LA CATEDRAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN DE POPAYÁN
Por
: Juan Andrés Jaramillo Salazar.
Viernes 12 de abril, 2013

 

Estimado Mario quiero contribuir con este dato que los Payaneses y Caucanos deben conocer. "Por ser rico en historia y que con denuedo vamos reconstruyendo e hilvanando el gran tejido pasado y presente, regir destinos es de prioridades claras y acervantes, conocer la historia es crear dignidad y orgullo entre las gentes de un pasado sufrido, valiente lleno de esperanzas y fugaz como la vida misma".  JAJS

En Popayán hoy en día solo una casta de antiguos señores y señoras o a su vez investigadores disciplinados deben saber, así como los miembros del capitulo de historia de Popayán y el Cauca, que dentro de las anécdotas que capitalizan la proyección, construcción y desolación que causó con su desplome por el terremoto último del 83, la famosa cúpula, que pasa a ser un tema central, por ser un ícono arquitectónico dentro del paisaje urbanista, por su reconstrucción después del terremoto del año 1983, que en los días pretéritos o en en sus días de andamios y de construcción por vez primera y en medio de las batallas bipartidistas entre Colombianos o la guerra civil del comienzo del siglo XIX, se produce un hecho único en la historia de Popayán e irrepetible, por sus mismas características entre nacer o morir, triunfó la vida. 

Arriba apertrechados estaban algunos de los Señores y doctores que de un bando epónimo y antagonista creían firmemente en el progreso de Colombia que aun deseaban fervientemente desarraigar las pesadas cadenas aun arrastradas de siglos de subyugante colonia y esclavismo, combinando con el craso y ponderado gamonalismo y de las haciendas que rubricaron el modus politicus desde los albores de los asentamientos Europeos hasta las transiciones de la nueva casta de criollos descendientes de las familias más poseedoras de la tierra y estas ideas de cambios mas liberales y abiertas a un paradigma de desarrollo ecuánime, democrático y menos avasallante, se dan cita por dos larguísimos años los jóvenes y los señores que en definitiva buscaban hallar la formula mágica de redención para una Colombia, digna y basada en principios de igualdad de un pueblo, para el pueblo y por el pueblo Colombiano. 

Uno de ellos fue mi bisabuelo, Don Cristóbal Grijalba Campo, quien esperaba la vianda que mitigaría su fatiga corporal de días y de penurias, llega cada día que se puede el ejercicio cotidiano de escabullirse de la furia y de la persecución de godos contra liberales y había que hacerlo pues era guerra sin cuartel a muerte, el subir esos andamios por escalones improvisados y poleas que subirían y bajarían materiales de construcción de la cúpula eran las órdenes directas del arquitecto jefe Dueñas, así mismo y lentamente Doña Juana Paula de las Mercedes Sánchez Muñoz, ambos mis bisabuelos maternos se cuidan como el matrimonio que habían conformado con hijos  que llegaron a ser dos varones : Arturo, Tiberio y tres damas: Ernestina, Emma y Mercedes Grijalba Sánchez.

Al llegar hasta donde estaban los valientes decididos e ilustres Señores, se desata el cruce de balas de los fusiles con el patriotismo de antes, a Doña Juan Paula se le impide bajar para protegerla de que en ese crucial momento no habría quien la socorriera y ayudarla a bajar la altura de los empotrados andamios y debe hallar refugio, allí mismo en la cúpula aun en construcción, las emociones y la reverberación de la adrenalina conduce al acelere natural del instante vivificado y en ese momento rompe fuente y minutos mas tarde una niña enciende el llanto de la vida, naciendo allí mismo, el día 21 de Agosto de 1903; Doña Ernestina Grijalba Sánchez, mi conocidísima abuela, nieta del no menos y conocido en el Popayán de la música de cámara y de serenatas mi tatarabuelo, Don Juan Andrés Sánchez, el verdadero y original chocho; músico desposado con Doña Catalina Muñoz  Guevara, personajes todos que se derivan de las troncales del mismo raigambre histórico del seno y de la idiosincrasia que nos identifica con la genética Payanesa.

Solo me permito acotar este anecdótico fuero y que sirva para toda reseña cívico cultural que estoy más que seguro ya se conoce exhaustivamente por ser un tópico significativo y como un hecho histórico sin paralelos. estas insignes formas de la historia, genuinas e irreproducibles son el ajo y la pimienta que ayudan simplemente a dibujar y colorear  facetas ricas como  las demás facetas que han adornado las mejores producciones literarias clásicas en cualquier rincón del orbe. 

Insto a los lectores e historiadores, que nada nos haría a los Payaneses más emprendedores de nuestra propia historia que nos incluyan y que nos cuenten y narren la historia de nuestra ciudad, como debe estar dicha y nos haría mas felices ya que en cada disertación se enarbola y se complementan, las anécdotas con los detalles que la hacen única. 

Anécdotas que están debidamente documentadas por escritores que le dan una mejor y fehaciente visión y con puntos de vista  personales, pero en esencia recogiendo y registrando el suceso.

Con la admiración y estimación de apócrifa entelequia que la distingue, me suscribo a ustedes.

Juan Andrés Jaramillo Salazar IACA

***

   Si desea descontinuar el recibo de estos artículos de la Red
 payanesa por favor informar a
mariopbe@gmail.com
 
     To receive no further e-mails, from Red payanesa, please
 reply to  mariopbe@gmail.com