GUILLERMO CAJIAO LENIS
Jueves 29 de agosto, 2013
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com
mariopbe.com

Amigos:

Guillermo Cajiao Lenis, ingeniero agrónomo y quien previno a las autoridades sobre la inminencia del desastre de Armero, Colombia, del 13 de noviembre de1985, causado por los deshielos del Nevado del Ruiz.

Cordialmente,

***

GUILLERMO CAJIAO LENIS
(1929 - 1994)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera

En 1983 la tragedia de Armero, la población tolimense que desapareció bajo la avalancha del Nevado del Ruíz, con un saldo de más de veinticinco mil muertos, conmovió al mundo. Quince días antes del insuceso, un piloto caucano, aficionado a la vulcanología y que por años había venido fotografiando las cumbres de los Andes colombianos, había prevenido a las autoridades sobre la inminencia del desastre, a consecuencia de los deshielos del Nevado del Ruíz. Su testimonio quedó junto con miles de cruces en la explanada cubierta de arena.

Guillermo Cajiao fue un payanés que dedicó muchas horas de su multifacética vida a la observación aérea de los asentamientos humanos que se ubican en las proximidades de los volcanes colombianos y a observar los cambios que paulatinamente se iban efectuando en conos y fumarolas como expresiones de la actividad telúrica del inestable suelo colombiano.

En su libreta de apuntes dejaba consignadas estas y otras manifestaciones, como los deshielos de las cimas y demás accidentes en las lentas pero peligrosas mutaciones cordilleranas. Como era excelente fotógrafo, avezado piloto y estudioso de los asuntos medioambientales, desde la pequeña avioneta que piloteaba registró con su cámara de fotografía, toda una historia de las más altas montañas del país. Muchas de estas fotografías fueron premiadas en concursos nacionales e internacionales y publicadas en revistas de la importancia de Life Magazine.

Cineasta aficionado, realizó bellas películas de tema ecológico, que constituyeron documentales didácticos, algunos de ellos con profunda penetración a tragedias humanas, como el que hizo sobre la Hacienda Meremberg en el páramo de Santa Leticia, en el oriente caucano, una colonización de alemanes que derivó en crimen y muerte entre la niebla, por defender el medio ambiente que amenazaban colonos depredadores.

Con su innato sentido de la innovación, en la década de los cincuenta trajo al país tecnologías nuevas con destino al sector agropecuario, que posteriormente desarrolló en el Valle del Cauca, en colaboración con entidades de investigación nacionales y extranjeras.

Cajiao era antes que todo un idealista a quien seducía lo novedoso, siempre dispuesto a lanzarse a la experimentación con proyectos muchas veces sofisticados para la época. Había estudiado en la Universidad de Nebraska en los Estados Unidos en donde se graduó como ingeniero agrónomo. Pero su verdadero campo de acción fue el aventurar desde los cielos del país, buscando sin descanso las imágenes que se dimensionan desde los aires. Era en cierta manera una búsqueda de la libertad por alguien que tenía la sensibilidad de un gran artista, comprometido con causas que apenas empezaban a perfilarse en los asuntos públicos.

Su tarea trascendió y de ello quedó un testimonio valioso para conocer mejor nuestra geografía, reparar en las fallas en que hemos incurrido a causa de irreparables imprevisiones y mostrar al mundo la imponente naturaleza que se yergue en nuestro sistema cordillerano.

Guillermo Cajiao murió en Cali en 1994 a los 65 años de edad.

***
   Si desea descontinuar el recibo de estos artículos de la Red
 payanesa por favor informar a
mariopbe@gmail.com
 
     To receive no further e-mails, from Red payanesa, please
 reply to  mariopbe@gmail.com