JUAN ANDRES VILLOTA RAMOS
Martes 25 de septiembre, 2012
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com
 

Amigos:

Juan Andrés Villota Ramos, nacido en Pasto el 10 de abril de 1979, 33 años, Conciliador en Derecho de la Universidad del Cauca, fue asesinado por sicarios en la tarde del 18 de septiembre en la ciudad donde nació.

Cordialmente,

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Opinión
JUAN ANDRÉS, EL ELEGIDO
Por
: Aníbal Arévalo Rosero
Diario Del Sur,
Pasto. Nariño


Juan Andrés Villota RamosTuve la fortuna de conocer a un hombre con las cualidades que debe tener un colombiano de bien. La pulcritud de su lenguaje la reflejaba en su elegancia al vestir. Era cuidadoso y metódico. Sentía una pasión especial por su profesión como abogado y como docente, lo hacía con la propiedad de un conferencista de gran factura. Entre las personas con quienes compartió quedará ese legado de conocimientos, ese ejemplo de profesionalismo con las más altas calidades. Así era Juan Andrés Villota Ramos, el profesional y el profesor de derecho, víctima de la intolerancia. Abandona este mundo a manos de criminales que no entendieron que la palabra, la argumentación, el orden social y las leyes pueden causar profundas transformaciones en una sociedad tan convulsionada como la colombiana.

Lo pude conocer, y sobre todo compartir argumentos a través de la cátedra de historia del derecho en la Universidad Mariana de Pasto. Hablaba pausado y con una serenidad profunda; sencillamente transpiraba amor por su profesión. Le gustaban los debates, pero obstinadamente respetuoso de las opiniones de los demás. Tengo en mente un foro que organizó con las diferentes posturas que se manejan desde las religiones del mundo. Hablaba del Talmud, la Torá y el Tanaj, o leyes hebreas, y su pasión por el derecho romano.

Juan Andrés era el elegido para tener una brillante carrera de leyes. Siendo tan joven se había paseado por importantes universidades del país, preparándose para darle continuidad a su vida profesional. Era abogado de la Universidad de Nariño, especialista en derecho constitucional, especialista en instituciones jurídicas de la seguridad social de la Universidad Nacional; conciliador en derecho de la Universidad del Cauca. Además, se desempeñó como vicerrector administrativo de la Universidad de Nariño. Dentro de su desempeño docente logró acreditar experiencia en las facultades de derecho de las universidades de Nariño, Cesmag, Cooperativa y Mariana. 

El poeta haría la revolución entretejiendo las palabras, él lo haría con los referentes que otorgaban la historia, los argumentos de la filosofía y las herramientas de las leyes. Además, era un hombre supremamente prudente, hablaba bien de los demás, que hacía en sí que su personalidad hablara bien de sí mismo. Detrás de ese rostro de niño había un potencial infinito. Siempre acompañaba el saludo con una sonrisa tímida. Era amigable, sin posiciones extremas y muy equilibradas.

Estuvo vinculado con las Naciones Unidas y tuvo la oportunidad de viajar por diferentes países de mundo. Era un incansable buscador de vestigios de la historia, de la cultura, de las constituciones de las naciones. No desaprovechaba oportunidad para entrar en contacto con las comunidades y explorar sus costumbres, además, porque era músico aficionado. Y, últimamente, se disponía a trasladarse al Ecuador para especializarse en desarrollo cultural.

En un país donde la palabra tiene poco valor, donde matar puede ser un hecho intrascendente, donde el Estado goza de poca credibilidad por la degradación de sus instituciones, fruto de la rampante corrupción, aún creemos en un acto de reconciliación de la sociedad colombiana, que nos permita a todos vivir de manera civilizada, como lo habría soñado Juan Andrés, quien precisamente fue víctima de esa violencia irracional. De esta manera se va al suelo la creencia de que quienes tienen mayor riesgo de padecer esta cruda violencia son solamente los directamente vinculados con el conflicto, cuando todos estamos expuestos a que algún criminal nos segara la vida por malas miradas o por una bala perdida entre la inocencia de los niños.

Juan Andrés también ha sido elegido por la intolerancia y la criminalidad. Segaron la vida de un inocente, de un profesional brillante. Ahora que ha entrado al palacio de justicia celestial entendemos que Dios también necesitaba de los servicios de un abogado con la fe, la ética y el profesionalismo que lo hizo Villota Ramos.
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Actualizado ( 25 Sep 2012 )Escrito por: Aníbal Arévalo Rosero

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