JESÚS  MARÍA MOLINA REBOLLEDO
Martes 13 de marzo, 2012
De: Mario Pachajoa Burbano
http://mariopbe.com/
mariopbe@gmail.com

Amigos:

Jesús María Molina Rebolledo, caucano, nacido en Santander de Quilichao, es un administrador vigoroso que ha dedicado sus aptitudes y cualidades para mejorar la administración pública y que se ha hecho acreedor a reconocimientos justos en las oportunidades que ha tenido como: administrador de la planta eléctrica de Santander, tesorero de Santander, Presidente de la Asamblea Departamental del Cauca, alcalde de Santander, Subauditor de la Secretaria de Obras Públicas, Subcontralor Departamental, Visitador fiscal, diputado..

En la actualidad Jesús María tiene 85 años de edad.  

Cordialmente,

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Jesús María Molina Rebolledo:
una historia quilichagüeña que se trasladó a Popayán
Distribuido por: Alfonso José Luna Geller
Proclama. El Diario del Cauca.
Lunes 12 de marzo, 2012.

Foto: David Luna/Proclama
La planta hidroeléctrica de Mondomo, que duró 10 años construyéndose, entre 1947 y 1957, para producir 1.200 kilovatios, fue un valioso patrimonio de Quilichao porque en 1962 con el traspaso de propiedad a la empresa Centrales Eléctricas del Cauca S. A. - Cedelca, para su explotación económica, este municipio quedó exonerado de pagar el servicio de alumbrado público, negocio que hoy pretenden desconocer los que han venido privatizando los servicios públicos.

 Sin embargo, pocos recuerdan que la primera hidroeléctrica que tuvo Santander fue la de “Quitapereza”, sistema que operaba con una rueda Pelton que producía 37 kilovatios y medio. Era activada con las aguas del río Quilichao, cerca de la boca-toma del acueducto municipal, y que sirvió hasta mediados de los años 50. Allí, como administrador de la planta, fue que don Jesús María Molina Rebolledo inició su carrera como funcionario público hasta cuando se jubiló como diputado, después de haber sido presidente de la Asamblea Departamental del Cauca, en 1986.

“Chucho” Molina, como cariñosamente lo llaman quienes lo conocen, fue tesorero del Municipio de Santander en las administraciones de Luis Villamil, Jesús Leonidas Villafañe, Eduardo Astudillo y de Limbania Velasco. Precisamente, le recibió la alcaldía a la señorita Limbania Velasco Camacho, primera alcaldesa que tuvo Santander de Quilichao (1965-66), quien había sido maestra de primaria y diputada a la Asamblea del Cauca. “Chucho” ejerció como burgomaestre durante los años 1967, 1968 y parte del 69, cuando le entregó las riendas del municipio al abogado José Gregorio Velasco.

Su gestión aún es muy recordada por quienes fuimos testigos de ésa época, aunque niños todavía, sobre todo por su interés de hacer obras urgentes; como alcalde se ganó el apelativo de “Chucho Cemento”, porque tenía autoridad para sancionar directamente a los ciudadanos que infringían normas cívicas o de Policía, y así, les obligaba a presentarse a su despacho con un bulto de cemento cuando la sanción era leve y proporcionalmente, con mayor número, cuando la falta lo exigía. Con tanto cemento, “nosotros empezamos a canalizar el río Quilichao, a mejorar los saltos de Otón –en la piscina pública- que estaban en decadencia, mejoramos el matadero, además le pusimos una báscula; construimos unas 21 aulas en diferentes escuelas urbanas y rurales”, hace memoria con satisfacción don Jesús María.

El dos de julio de 1967 inauguró una fuente luminosa en el cruce de la carretera panamericana con la calle 5 para conmemorar el primer aniversario de la trágica muerte del capitán –quilichagueño- Edmundo Sandoval, ocurrida en momentos en que piloteaba un helicóptero en misión científica. Edmundo Sandoval era admirado porque había obtenido el título de Master en Ciencias Nucleares en la Universidad de Puerto Rico, uno de los pocos científicos colombianos especializados en esa disciplina. Pero resulta que poco después la fuente tuvo que ser demolida porque había quedado construida sobre la berma de la carretera panamericana.

También se recuerda que fue durante su administración cuando viajó el último tren de Santander a Cali. Se levantó la vía férrea y se construyó entonces el carreteable que pasa por Lomitas, La Balsa y llega a Timba; por eso, traslada al Cuerpo de Bomberos, que ocupaba un espacio en la Escuela Tello, a la estación del ferrocarril. Al año siguiente, en 1968, inaugura, por iniciativa de la Policía, los juegos infantiles del parque Bolívar y antes de culminar su mandato, funda la Defensa Civil de Santander de Quilichao.

Después, Chucho Molina decide trasladarse a Popayán para irse a trabajar a la Contraloría Departamental de Subauditor en la Secretaría de Obras Públicas. Llegó a ser Subcontralor Departamental. De su permanencia allá recuerda que “me nombró don Mario Angulo que era el contralor. El doctor Carlos Medina era Secretario General de la Contraloría. Después entró a remplazar al doctor Mario Angulo, el doctor Gerardo Mera Velasco, quien fue el hombre que le puso orden a la administración pública del Cauca. El hizo en la Contraloría un reglamento para exigirle a todo el mundo la oportunidad de rendición de cuentas y qué contenía cada cuenta. Él lo impuso en todo el departamento con base en el Código Fiscal del departamento del Cauca.

Ahí se hizo de la Contraloría moderna, una función seria. Se dividió el departamento en 5 regiones, por sectores. De ahí me ascendieron a Visitador. Me tocó realizar la visita fiscal a Timbío, Rosas, La Sierra, La Vega, San Sebastián, Santa Rosa, a hacer el control previo. El control previo en las grandes ciudades empezó a degenerarse, porque el auditor se sentía coadministrador y exigía que le dieran una participación de las ganancias del contratista y eso degeneró el control previo. Eso no era para acabarlo sino reglamentarlo. La supresión del control previo ha traído muchas dificultades” dice nuestro entrevistado.

“Para mí el hombre más preparado para manejar el país era el doctor Carlos Lleras Restrepo. Ocupó el cargo de Presidente de Colombia durante el período 1966–1970. Era un hombre que a pesar de que era demócrata era autoritario. Él no quería que la iniciativa en el gasto público la tuviera el poder del legislativo, sino que él quería cambiar para que fuera el ejecutivo. Pero a eso se oponía necesariamente el Congreso, las Asambleas y los Concejos. Ahí salieron los auxilios parlamentarios y ahí se abrieron los problemas porque se tenían que meter las manos a los bolsillos. Son las mismas transferencias de ahora, que quizás se logre que esas transferencias vengan ya con los proyectos para desarrollarlos”.

La Familia

Nos cuenta Chucho Molina: “Mi papá, Jesús Molina, también fue el alcalde de Quilichao a mediados de la década del 30. Él construyó el atrio o “malecón” del costado oriental del parque Santander, entre las calles 3 y 4; se preocupó por la educación de tal manera que él recibió una distinción especial del orden nacional, pues fue en su administración –en 1938- cuando el señor Julio Fernández Medina donó la casa de sus antepasados para “dedicarla exclusivamente a la educación de la mujer pobre colombiana”; fue el inicio del Colegio Fernández Guerra. El entregó la administración municipal a Daniel Velasco Villamil y luego fue alcalde en Puerto Tejada, donde hizo un importante trabajo político de la mano del inolvidable Sabas Casarán.

El pasado 25 de diciembre Chucho cumplió 85 años de edad. Su esposa, doña Ligia Trujillo el 5 de febrero cumplió 80 años. “Nosotros tuvimos 3 hijos: Marcela que es la mayor, después nos demoramos como 5 años y tuvimos a Jesús Andrés y luego a María Elena. Marcela es abogada de la Universidad Libre; Jesús Andrés ingeniero de minas de la Fundación Universitaria de Popayán y María Elena es Psicóloga la Universidad Javeriana.


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