LAS PRIMERAS ELITES PAYANESAS.
Lunes 26 de noviembre, 2012
De: Mario Pachajoa Burbano
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Peter Marzahl en su articulo Los Criollos y el Gobierno: El Cabildo de Popayán, describe las primeras familias élite establecidas en Popayán en los inicios de su fundación. De sus páginas presentamos la presente nota.

Marzahl realizó estudios de economía, sociología e historia en Berlín, Alemania y en Washington University, USA, obteniendo su doctorado en Historia en la universidad de Nuevo México, USA. Parte de sus investigaciones las ha centrado en la relación entre la colonia, la corona y la iglesia en los principios de la América española. Peter tiene numerosos artículos y publicaciones sobre esta parte de la historia.

Las ciudades fueron una de las piedras angulares del imperio en Hispanoamérica. Su construcción reflejaba el pasado ibérico y los ideales rectores del estado castellano. También fueron los lugares donde se encontraron las aspiraciones de los hombres y las exigencias del medio ambiente americano.

Mientras declinaban los asentamientos en la Conquista, Popayán surgió como centro administrativo y comercial de la Provincia, desplazando a Cali como mercado central y sede del gobierno.

 Hacia finales del siglo XVII había logrado fama en Popayán un estrato alto bastante bien definido, con fuertes elementos emprendedores. Marzahl utiliza la familia Velasco de Popayán como ejemplo de continuidad entre la generación de fundadores y el estrato que dominaba la ciudad hacia 1700.

Su progenitor, Pedro de Velasco, había sido un primer poblador de Cartago en 1541 y en 1559 poseedor de la gran encomienda de Coconuco, que permaneció en manos de la familia durante cinco generaciones. Su hijo, Pedro de Velasco, poseía dos encomiendas, servía como gobernador de la provincia de Timaná y en 1598 le compró a su hijo el puesto de Alférez Real de Popayán, la posición más prestigiosa del Cabildo. Al mismo tiempo, miembros de su familia obtuvieron posiciones en el capitulo catedralicio de Popayán de manera que, durante una generación, el poder de los Zúñiga, nombre que adoptó el clan, de Catalina Moreno de Zúñiga, esposa del primer Velasco, fue proverbial en la ciudad. El alferazgo permaneció en manos de la familia hasta 1707, cuando murió Diego Joseph de Velasco, último de la línea. Las haciendas familiares, incluido Coconuco, pasaron a manos de la orden jesuita.

El estrato dominante en Popayán a comienzos del siglo XVIII, aproximadamente era de 20 familias, a las que hay que añadir varios recién llegados. Marzahl divide arbitrariamente el periodo entre aproximadamente 1540, establecimiento, y 1700, en  cinco generaciones con cortes 1570, 1600, 1630,1660 y 1690, encontró que en cada generación varios recién llegados se unieron al estrato alto, mientras otras familias salieron.

De las 20 familias, sólo una, la Velasco, derivaba de manera clara e inequívoca la generación fundadora. Tres familias que todavía eran prominentes a comienzos del siglo XVIII, descendían de emigrantes llegados en la segunda generación: Cobo Figueroa, Campo Salazar, Mosquera, seis descendían de emigrantes de la tercera generación: Hurtado del Águila, Daza Ladrón de Guevara, Arboleda, Victoria, Mera Paz Maldonado, Gaviria y Gamboa y 7 provenientes de la cuarta generación: Pérez Ubillos, Bonilla Delgado, Fernández de Balcázar, Prieto de Tovar, Salazar Betancur, Nieto Polo, Saa y Morales Fravegal. Hacia 1700 dos recién llegados, procedían de la quinta generación: Correa y Torijano, habían establecido claramente posiciones en la ciudad. Una lista de 1706 incluía los nombres de personas de estas familias aptas para alcaldes, de los cuales 13 están vinculados por matrimonio a las familias establecidas.

Peter da como ejemplo típico de recién llegados a Diego de Victoria, emigrante de la tercera generación. Era un comerciante de Castilla, que luchó con los Pijaos y había obtenido encomienda en Anserma. A finales de 1610 se radicó en Popayán, donde se casó con la hija de Ciego Delgado, Luisa Salazar, viuda con dos hijos. El matrimonio de Victoria lo emparentó con las familias Delgado y Campo Salazar, de la primera y la segunda generación..Su fortuna al casarse era de 18.000 pesos de oro, la mitad al contenido de su almacén. Victoria tenia dos almacenes. En 1624 Victoria compró a la Corona el puesto de Ejecutor, que incluía un sitio en el Cabildo. Establecido en Popayán continuó comerciando entre esta y la ciudad de Cartagena. a la vez que invertía en tierras, esclavos y minas. Estas últimas las había trabajado en cooperación con Jacinto Arboleda otro recién llegado de la tercera generación. En 1660, año de su fallecimiento, tenia además, un ingenio azucarero, 40 esclavos y estancias de maíz y trigo. Su hijo, algo despilfarrador heredó la mayor parte de la herencia. De las 4 hijas, tres entraron al convento local y una se casó con Juan Nieto Polo, un recién llegado de la cuarta generación. 

Entre otros recién llegados de tercera generación estaban: Alfonso Hurtado del Águila, de Toledo y su yerno, Diego Daza, de Medina del Campo. Estos como Diego de Victoria eran comerciantes a larga distancia  establecidos en Popayán, donde adquirieron fortuna y obtuvieron encomiendas. Su hijos abandonaron el comercio y se convirtieron en elite. Hurtado se casó con la sobrina y luego con la hija de Francisco de Figueroa, cabeza del clan Cobo Figueroa. También fue diputado dos veces del gobernador en Popayán, una vez corregidor de naturales y varias veces alcalde.

No todos los recién llegados eran comerciantes. El viudo Jacinto de Arboleda, que se había casado con Teodora de Salazar, hijastra de Diego de Victoria, se unió a la iglesia después de una vida activa como empresario minero.  Llegó hacer vicario general de la diócesis y archidiácono de Popayán. Fernando Salazar de Betancur llegado de Bogotá como tesorero del Capitulo de la Catedral, renunció a este beneficio cuando se casó con Elena de Mosquera. Fue diputado del gobernador en la ciudad. Muchos de los descendientes eligieron carreras eclesiásticas. Dos hijos de Fernando eran miembros del capitulo de la catedral a comienzos del siglo XVIII mientras un total de 6 Arboleda estaba al servicio de la iglesia de Popayán en diferentes cargos.

Referencia: Compilador Diana Bennett Vélez et alt.,  Nueva Granada Colonial. Uniandes. Ceso. Bogotá.2005. Biblioteca Universidad de Maryland. USA.

  Cordialmente,

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