AQUEL POPAYAN.
Jueves 20 de diciembre, 2012
De: Mario Pachajoa Burbano
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Amigos:

Armando Gómez Hoyos en su articulo "Aquel Popayán"
hace una síntesis de los principales y más populares lugares
payaneses en la mitad del siglo pasado.

Armando Gómez Hoyos murió en Popayán el 29 de junio
del 2005.

Cordialmente,

***
AQUEL POPAYÁN
Por
: Armando Gómez Hoyos (Q.E.P.D.) 2003
Proyección del Cauca
Año XXXII. Edición 368


Pasan los tiempos, pero no las épocas.- Tras una paciente y minuciosa investigación presentamos una semblanza de cómo era la ciudad por allá en el año de 1945, hechos que dejaron en la memoria los recuerdos más intensos.

El Paraninfo de la Universidad del Cauca: se inauguró en el año de 1.916.- Por esta sala de grados han pasado excelentes conferencistas, expositores, pianistas, coros y orquestas tipo clásico. Allí se exhibe el óleo Apoteosis de Popayán del maestro Efraín Martínez. Es el lienzo más grande que existe en América. En sus muros está esculpido en mármol el poema Canto a Popayán de Guillermo Valencia.

Desde el año 1.927, ya contábamos con el Teatro Municipal, el centro cultural y de espectáculos más antiguos de la ciudad.

Teníamos el Salón Popayán: era una edificación de dos plantas tipo balcón con dos localidades: palco y galería, destinado a proyección de películas.
-En el mismo lugar existió el Cinema Lux, donde las gentes de entonces asistían a presenciar el cine mudo, una orquesta local complementaba la función al darle sonoralidad al espectáculo. -Posteriormente se construyó el moderno Teatro Popayán.- En estas últimas épocas fue demolido para dar paso al Instituto Tecnológico de Educación Superior de Comfacauca.
 
La piscina Municipal: poseía unos alrededores hermosos con jardines y pequeños kioscos multicolores.
-Los sábados y domingos como días especiales acudían los payanases y estudiantes a divertirse con ritmos tropicales y los boleros de Leo Marini que ya se iniciaba en la canción. - Un pequeño sistema de amplificación deleitaba a la concurrencia que observaba con atención las proezas de los bañistas.

Como símbolo único y mudo de estos tiempos hoy contemplamos al centro y en la parte alta, la pequeña edificación que nos transporta a los recuerdos. -En la entrada a la piscina existió una Fuente Luminosa, ella se constituyó en el paseo nocturno de los mayores.

Uno de los lugares de esparcimiento eran las vegas del río Cauca en el sitio de la Cabaña donde las familias hacían sus paseos los domingos, preparaban los alimentos al aire libre y disfrutaban del saludable baño frío.

Al sur un pequeño Kiosco con pista de baile estaba ubicado en el bañadero “los dos Brazos” al pie del puente.

En el deporte más exactamente el fútbol, se programaban partidos con equipos de Calí, -en la cancha abierta de “el Achiral”. En ese lugar se edificó el barrio Las Américas y en seguida La Esmeralda y Pandiguando, dando paso en forma rápida al crecimiento de la ciudad hacia el norte con edificaciones modernas.

Solo una plaza de mercado existía en la ciudad y ocupaba una manzana. – En ése terreno se levantó el centro comercial. – Contábamos con un matadero público en el lugar que hoy se encuentra el Colegio Francisco Antonio de Ulloa.

En cuanto a los toros, señalemos algo muy especial: en el año de 1629, ya se efectuaban corridas. –Se cerraban las calles principales para celebrar las fiestas de toros como se denominaban. Cuando se construyó la plaza de mercado en el sitio que ya señalamos, se cerraba uno de los patios con tablas y guaduas y allí se toreaba con diestros de categoría.

En los primeros meses del año cuarenta y tres, se construyó una placita de madera en el lugar donde estuvo localizado el Cuartel de Cuerpo de Bomberos. Desde esas graderías la afición aplaudió hasta la saciedad en una tarde soleada a Domingo Ortega y los hermanos Dominguín: Pepe, Domingo y Luis Miguel, fue espectacular la presentación.

El sector denominado calle del comercio, ya era popular entre las calles 5- a la 7a alrededor empezaron a agruparse pequeños negocios y misceláneas.

La ciudad no contaba con buses urbanos, el transporte local se hacía con automóviles conocidos como “berlinas” que conformaban dos pequeñas flotas: el Carbonero y Limberth y tenían su centro de operaciones en el parque Caldas.

El campo de aviación conocido como llano largo estaba ubicado donde hoy se encuentra el Barrio la Esmeralda. -Los domingos llegaba por la mañana un pequeño avión monomotor que a simple vista se apreciaba en su estructura exterior tener un cubrimiento parecido a la lona. -Por la tarde regresaba ante la expectativa de los payaneses. -Posteriormente se construyó el aeropuerto que se lo llamó inicialmente “Machángara”.

Nuestra Universidad del Cauca no contaba sino con dos facultades: Derecho e Ingeniería.

Ya teníamos tres Colegios de bachillerato, el Liceo de la Universidad, el Champagnat y el Pilar, que estuvo localizado donde hoy se encuentra el San Francisco de Asís.

Dos femeninos: El San José de Tarbes y el Sagrado Corazón, estos denominados de comercio porque no existía sino hasta el cuarto grado de secundaria.

Un Seminario Mayor, que fuera el primer centro educativo de la ciudad, una Normal Nacional de Señoritas, una escuela de música, el Orfeón Obrero y la Escuela de Artes y Oficios. En los 40s el Seminario Mayor y Menor se trasladaron a Campamento, al norte de la ciudad y orillas del RioCauca.

La heladería Baudilia: cuando inició su negocio a fines de los años treinta, su numerosa clientela degustaba de los helados de paila, algo novedoso en Popayán porque el hielo empleado en esta preparación era transportado desde los alrededores del volcán Puracé en recua de mulas. -Más tarde con nuevos sistemas de refrigeración ya se encontraban refrescos, cremas, posciles y el singular “salpicón”.

¿Quién no saboreó la exquisita “chicha” que preparaba don Germán en el barrio el cacho?

La primera dama de la televisión Colombiana Gloria Valencia de Castaño, conocedora de las habilidosas manos de Emérita Malo y sus muñecas de trapo, la entrevistó para su programa televisivo.

La banda de músicos del Batallón Junín, los jueves y domingos por las noches, amenizaba las retretas al pie del frondoso carbonero en el Parque Caldas. –Los payaneses, y en especial las muchachas, disfrutaban de esos aires musicales paseando por las calles que rodean el parque.

Por los años cuarenta, un grupo de jóvenes venezolanos vinieron a adelantar estudios universitarios. –Ellos con los estudiantes costeños alegraban las fiestas de la ciudad.

La Cueva del Indio: desde la conquista por los españoles se han ejido muchas leyendas, historias y fantasías.

Dos simpáticos “personajes” vendían refrescos en carretas de mano debidamente acondicionadas: -Uno de ellos conocido como “calzones”, ofrecía el raspao a cinco y tres centavos, y el otro, a quien la muchachada lo llamaba por su apellido, “Guevara” vendía la deliciosa crema que medía con una cuchara en un barquillo a un precio de cinco centavos, siempre uniformado con su delantal y cuchara blancos.

Nuestro centro Católico de oración estaba constituido por once iglesias.

Un gran número de señores se mostraban elegantes llevando sombreros de fieltro en días festivos. Encabezados por el Limberth, los hoteles Granada y Colonial eran los primeros de la ciudad.

Las emisoras Radio Colonial y Voz Belalcázar, adelantaban una labor informativa cultural y musical.

Al frente de la Cooperativa de Empleados estaba la de Artesanos y Agricultores, de Motoristas y el Instituto de Estudios Cooperativos.

En cuanto a clubes sociales se destaca el Club Popayán, por su organización, ha sido la imagen representativa de la ciudad. - Fundado en el mes de abril de 1.919. El Club de Leones que tuvo sus bases en Illinois, Estados Unidos. Es su lema “Nosotros Servimos».

También tuvimos por algún tiempo el club de abogados, sus socios disfrutaban de juegos de salón, reuniones profesionales y elegantes fiestas sociales.

Contábamos con la orquestas Jazz Popayán y Limbert, varias murgas y el pequeño grupo Vifer, conformado por excelentes músicos. -Se trataba de una agrupación de salón. En el mes de diciembre, el conjunto “Los Gavilanes” se unían a la alegría de chirimías, vacas locas, taitapuros y juegos pirotécnicos.
 
El día 5 de enero Fiestas de Negritos, recuerda una celebración de siglos atrás cuando los esclavos negros disfrutaban de un día festivo.
El 6 de enero hacían su recorrido por las calles de la ciudad cabalgando llamativos ejemplares loa Reyes Magos acompañados de su alta oficialidad.

Recordemos a algunos de los señores que organizaban los festejos que comprendían carrozas, comparsas y disfraces en los llamados carnavales: Marco Tulio Londoño, Gonzalo Latorre, Rogelio Guevara (Anacoreta), José María Carvajal (pajarito) y Próculo González (Escalera).

En 1945, la ciudad con sus casas de puertas abiertas contaba con 25.000 habitantes aproximadamente. Un considerable número de gentes que vivieron en ésa época no se encuentran entre nosotros. Para ellos nuestros recuerdos.

POPAYÁN, ciudad Hidalga por excelencia de incomparables horizontes y bellos atardeceres que ha vivido la paz del espíritu, pasan los tiempos pero no distante su fecundo pasado.

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