ALBA LIBIA BONILLA
Martes 27 de noviembre, 2012
De: Mario Pachajoa Burbano
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Amigos:

Alba Libia Bonilla es una huérfana que está realizando una ejemplar y
abnegada obra cual es llevar a los niños y jóvenes menos favorecidos
algo de alegría y ayuda social. Terminado su bachillerato en la Normal
Superior de Popayán, se encarrilló por el arte y la danza y en los últimos
20 años, en el salón comunal del barrio el Placer, suburbio de la ciudad
de Popayán, ha reunido un grupo de niños y jóvenes a quienes enseña
todo lo relacionado con el arte y, además, ha fundado un preescolar.
Alba Libia se queja de falta de apoyo.

Cordialmente,

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Conozca la historia de la Mujer Cafam Cauca:
una experiencia que nació de la necesidad
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Lunes 26 de Noviembre de 2012 - 12:54 PM
EL LIBERAL.


Conozca la historia de la Mujer Cafam Cauca: una experiencia que nació de la necesidad
Así se podría definir la historia de Alba Libia Bonilla quien representará al Cauca en el Premio Mujer Cafam, gracias a sus más de 20 años de trabajo con niños de sectores vulnerables, quienes a través de la danza, el teatro y la música le han hecho un quite a la violencia y al abandono, y se han convertido en semillas de paz.

Cuando apenas tenía 8 años de edad y adelantaba sus estudios de básica primaria en el Colegio San Agustín de Popayán, la mamá de Alba Libia Bonilla murió, sin poder dar a luz al bebé que llevaba en su vientre.

Al quedar huérfana y bajo el cuidado de su padre, Alba junto a sus hermanos tuvo que intercalar sus estudios con el trabajo, ya que diariamente debía reunir el dinero que le ahorraba varias horas de camino y le permitía llegar, a bordo de los grandes buses amarillos de la época, a su casa ubicada en el barrio El Placer, en la vía que conduce al Penal de Máxima y Mediana Seguridad de Popayán.

“Desde muy pequeña vi la necesidad de ayudar a los demás. Pese a que las posibilidades para continuar estudiando eran cada vez menos, encontré en mi camino grandes maestros que me enseñaron que nada era imposible, si lo que soñábamos contribuía a construir un mundo mejor”, señaló Alba Libia Bonilla.

Y fue así. Alba logró terminar su bachillerato en la Normal Superior. Se formó como docente y se encarriló por el arte y la danza. De la mano de Danilo Vivas, ex rector de la Universidad del Cauca, y Gustavo Feris, director del Grupo Artístico Nuestra Tierra, a quienes ella considera sus maestros de vida, recorrió varios municipios dando a conocer diferentes expresiones culturales.

Después de varios años en el campo artístico, Alba Libia creyó que había acuñado la experiencia necesaria para ponerla al servicio de los demás. De manera que reunió a los niños y jóvenes en el salón comunal del barrio El Placer y les enseñó todo lo relacionado con el arte.

Pero eso no era suficiente para brindarles nuevas y mejores alternativas de vida, así que Alba Libia decidió abrir un preescolar.

Fundación ‘Preescolar El Dancing’

Del salón comunal, los niños y jóvenes que le hicieron un quite a la violencia, al maltrato y al abandono, bailando cumbia y sotareño y llevando a las tablas las obras infantiles más reconocidas, pasaron a la casa de Alba Libia Bonilla quien creó la Fundación Preescolar El Dancing. De eso hace 20 años.

“Los niños del Preescolar son indígenas, desplazados e hijos de madres solteras de bajos recursos económicos. Mientras que los grupos de danza y teatro están conformados por jóvenes que han tenido  problemas de drogadicción y de comportamiento en las familias”, señala Alba Libia quien se siente feliz porque algunos de sus pequeños están terminando sus carreras universitarias en instituciones de la ciudad, otros han aprendido un oficio y actualmente impulsan sus ideas de negocio. “La mayoría han salido adelante y no se han dejado vencer por las dificultades”, añade.

 Pero no todo ha sido un camino de rosas. Para consolidar la experiencia que permitió que Alba Libia fuera reconocida como Mujer Cafam Cauca, ella se ha enfrentado a grandes dificultades. La mayor de ellas: la falta de apoyo.
“Desde los lápices que usan diariamente los niños, debo comprar con mi dinero. Para conseguirlo, alquilo trajes de danza, disfraces y vestidos para celebraciones de 15 años. Y para elaborarlos tuve que desbaratar muchos e imitar las costuras porque no me formé para ello. A los niños no les pedimos nada porque sus papás no tienen de dónde sacar, trabajan al diario para garantizarles por lo menos la comida”, indica Alba Libia Bonilla.

Después de varias postulaciones y de haber ocupado el segundo lugar en repetidas ocasiones en el Premio Mujer Cafam Cauca, Alba Libia Bonilla agradece su nominación al certamen nacional porque su meta es conseguir el dinero para cubrir las necesidades de su escuela. “No es para mi. Mi casa no está en buenas condiciones, nos estamos quedando sin espacio”, puntualiza.

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