ANTIGUAS COSTUMBRES "PATOJAS" 
Miércoles 30 de noviembre, 2011
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com

Amigos:

Horacio Dorado Gómez en su libro "Popayán en
columnas de papel"
relata algunas costumbres de los
payaneses de lejanas épocas, que dejarán perplejos a
los jovencitos patojos. Como por ejemplo, que "las
parejas de novios, nunca salían solos -era mal visto-",
"Las bodas de novias embarazadas, eran de
madrugada para no ser vistas por nadie".

Cordialmente,

***

Horacio Dorado Gómez
Antiguas costumbres “patojas”
Popayán. 2009


Por las tradiciones que cuento en este artículo, pareciera que, fuera de los actos religiosos, la gente tenía pocas alternativas de ocio. Por fortuna, eran otros tiempos. Aunque existía el “Pabellón Primo Pardo”, la gente nacía siempre en las casas bajo el cuidado de comadronas encargadas del parto.

Se confiaba en las tocólogas para que los bebés parieran de cabeza. Las Primeras Comuniones eran el 12 de Mayo, día de la virgen. Solo a las niñas, les ponían un escapulario, medalla con cinta azul, que las convertía en "Hijas de María". Los niños alargaban pantalón a los 18 años, hasta esa edad debían permanecer con pantalón corto. En Cuaresma tapaban todos los santos que había en las Iglesias y se descorría el trapo morado el sábado Santo, de "Gloria".

Las parejas de novios, nunca salían solos -era mal visto-, ni siquiera a pasear. Siempre iban dos o tres parejas juntas. O la novia acompañada de la mamá, la abuela o la tía. El día del matrimonio, las novias iban de blanco en señal de su virginidad. Las bodas de novias embarazadas, eran de madrugada para no ser vistas por nadie.

Cuando alguien fallecía se vestían de luto riguroso (negro) todos los miembros de la familia incluidos los niños. A las niñas les ponían lazos negros en el pelo. Guardaban luto un año sin salir de casa, excepto para ir a trabajar. Durante el año que duraba el luto, las cartas se escribían en sobres con una franja negra alrededor. Los hombres usaban en la manga de la camisa o saco, una franja de tela negra o un botón negro en la solapa. La mujer que enviudaba, salía de luto y de mantilla en la cabeza hasta que fallecía.

Cuando alguien moría, en la sala de las casas se colocaba el ataúd de madera, rezando todo un día y toda la noche hasta la hora del entierro. Se repartía a los acompañantes, tinto, aguardiente y cigarrillos. Había entierros de primera, con tres curas. De segunda, iba el cura del pueblo con la cruz grande. Y de tercera, el cura del pueblo con la cruz pequeña. Días después de la muerte, se rezaba el triduo de rosarios diarios en su casa. La invitación a los rezos, era con un monaguillo que tocaba la campanilla por las calles y la gente acudía.

Si una persona estaba muy grave de salud, le llevaban la "unción". El acólito tocaba la campanilla siguiendo al sacerdote de camino a casa del enfermo, la gente al verlo se arrodillaba y se santiguaban. Era el aviso de que el paciente estaba en fase terminal. "Cuasimodo", era el domingo siguiente a Pascua, cuando bajo el "palio" se llevaba la comunión a todos los enfermos.

Cuando había tormentas se encendían las velas que habían alumbrado, tanto en la bajada como en la subida del Santo Ecce Homo. Bula, era un papel que daba la Iglesia para poder comer carne los viernes, siempre que pagaran una cierta cantidad de dinero, si no lo hacían así, estaba prohibida dicha comida. Durante los viernes de Cuaresma y toda la Semana Santa la carne era vedada por la Iglesia como actos de sacrificio o abstinencia.

Civilidad: No todo tiempo pasado fue mejor.

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