SERENATA A LUZ MARINA ZULUAGA
Lunes 8 de noviembre, 2010
De: Mario Pachajoa Burbano
http://pachajoa.110mb.com/

Amigos:

Rafael Tobar
en su libro "Cuando florezcan los eucaliptos" relata la serenata que le ofrecieron en Popayán a Miss Universo Luz Marina Zuluaga en su visita a Popayán. La Reina nació en Pereira y creció en Manizales, Departamento de Caldas, Colombia. Por matrimonio de la titular Doris Gil Santamaría y siendo la virreina, la designaron en 1957 Señorita Colombia. El 25 de julio de 1958 la proclamaron Miss Universo.

Transcribimos los párrafos correspondientes del libro de Rafael Tobar sobre las serenatas, que con amigos ofrecían en Popayán, incluyendo la serenata a Miss Universo.

Cordialmente,

***
"Cuando florezcan los eucaliptos"
Primera Edición, 2008.
Por: Rafael Tobar
Fragmento.


 Todavía hoy, cuando escucho un trío, una ranchera mexicana o un bambuco, un agradable sabor a aguardiente parece tocar mi paladar y revivo esa maravillosa época, con tanta claridad, como si sólo ayer hubiera sucedido, época que describo en varios capítulos a lo largo de este libro. Suena pueril, pero hay que oír unas cuerdas de guitarra a las tres de la mañana para vivir su encanto y sólo las payanesas de nuestro tiempo podrían describirlo. Ellas realizaban la catarsis del ensueño cognoscitivo del amor en esas serenatas y no sería nunca más la misma mujer, porque a través de nuestra música habría sido tocada con la vara mágica del amor, como una Aldonza Lorenzo que fuera transformada en la sin par Dulcinea, por esa misma fuerza.

Lo mejor de todo es que nunca cobramos por dar serenatas, eran amigos quienes a través de nuestras voces y guitarras expresaban su sentir a las muchachas de su corazón. A excepción de una vez que alguien contrató a Jaime Carrillo, mi vecino, para darle una serenata a Miss Universo. Pero él tenía una banda de música bailable no propia para una serenata romántica, llamé a Silvio, a quien llamábamos “Chivo” y con Jaime improvisamos un trío. Lulú Ayerbe, la dueña de la casa situada al frente del Paraninfo de la Universidad, nos hizo pasar a un amplio corredor interior, frente a una ventana que daba al patio. Iba a cantar cuatro canciones, pero en medio de la segunda canción se abrió la ventana y apareció Luz Marina Zuluaga con todo su encanto, ataviada con una vaporosa túnica, iluminando con su belleza el patio estilo español. La vi tan cerca que pude analizar a mi placer la perfecta simetría de su sonriente rostro. Allí estaba yo cantándole a la mujer más bella del universo, como Jorge Negrete o como Pedro Infante, mis ídolos de ese entonces en esas inolvidables películas que admirábamos en los teatros Popayán y Municipal.

Si Rafael Bolaños hubiera estado allí diría.
¡De verdad, es bella la condenada!

Canté todas las canciones que Luz Marina quiso: boleros, bambucos y canciones mexicanas; y un acto que iba a durar solamente una hora se prolongó de las 9 de la noche hasta pasadas las doce y no se prolongó más porque la reina debía cumplir al día siguiente varios compromisos sociales. Esa fue la bienvenida que Popayán le dio. En la despedida, el turno fue para Guillermo, quien con Silvio Fernández y Carlos Nates constituían un trío que, por cierto nunca supe cómo se llamaba, pero no sé por qué quisiera llamarlo, “El Trío Cañagria”. La casa se inundó con las melodías de los boleros y bambucos más sentidos de esa época. Luz Marina, La Reina del Universo debe haber pensado que esas dos serenatas fueron los mejores regalos que alguien pudo haberle obsequiado jamás.

Cordialmente,

***
     Si desea descontinuar el recibo de estos artículos de la Red payanesa por favor
informar a mariopb@comcast.net
e incluir "descontinuar" en la línea "Subject"
 
     To receive no further e-mails, from Red payanesa, please reply to
 mariopb@comcast.net
 with "unlist" in the Subject line.